16.6.10

Tan.. ella.


En las noches de interminables e infinitos sueños se tumbará en cualquier parte e inventará nuevos cielos dibujando con su pequeños dedo nuevas estrellas y constelaciones.. Imaginará tu rostro perdido entre recuerdos de antaño y te acariciará tan suavemente que sólo sentirás un pequeños cosquilleo, dulce y mágico, como lo es sólo ella.
Recordará historias guardadas en el fondo del cajón, palabras pronunciadas a deshora y destiempo, y sonreirá a sabiendas de que en algún lugar, alguien sigue guardando el amanecer, SU amanecer, bajo la almohada, y lo besa justo en el momento en el que ella cierra los ojos y se pone a inventar.. Cielos, estrellas soles, mundos, universos.. Todo nuevo, del color que ella decida, y del orden que sólo ella considere oportuno. Y ese alguien acabará el beso en una sonrisa.. Dulce y mágica, como lo es sólo ella.

5.5.10

Grita.

Cinco escalones en cada tramo, excepto el del primer piso, con seis. Dos vueltas de llave. Doce minutos para la ducha.. Treinta y siete vueltas en dos horas y un cuarto. Las sábanas hechas un amasijo entre las piernas, poniéndole zancadillas por todos lados. Cinco golpes en la pared de al lado. Diecinueve minutos desde que ha pasado el camión de la basura, siempre puntual..


Siempre cuenta para sí, números inservibles que ocupan su memoria.
Porque sí. O quizás para no dejar hueco a esos monstruos que intentan pegarle mordiscos, arrancarle la piel a bocados.


A falta de ovejas cuenta estrellas antes de dormir, para no volverse loco y gritar.
Se hunde entre las sábanas a ver si se lo tragan, si lo succionan y logran cerrarle los ojos y adormilarle la mente.
Las agujas del reloj corren como locas, huyendo de algo que él no percibe del todo. Giran alrededor de él de forma vertiginosa y lo confunden, se dispersan y le nublan la vista..

Y cuando parece que casi lo ha conseguido los ojos se le abren de golpe ante la imagen que le invade siempre, tan traicionera y violenta, arisca y amarga, como era ella.
Otra noche más se da por vencido. Tarda un segundo en levantarse de la cama. Diecisiete pasos y un cuarto hasta la nevera. Tres yogures, dos manzanas, y un cartón de leche. Nada apetecible. Ocho minutos y catorce insoportables. El café está listo.
H
ace ya una hora y cuarenta que ha amanecido.

Números y más números se van apilando en el montón de desperdicios que es su cabeza, y esa imagen siempre ahí en el fondo, que cobra protagonismo a las X en punto, como si fuera el pitido molesto del microondas repitiéndose una y otra vez.
No está del todo seguro, pero pronto explotará.

21.1.10

A la de dos..



Siempre al revés del mundo, siempre " a la de dos"
Como niños enamorados de la lluvia, del mar, de la luna, del sol.. Saludando al amanecer con besos , abrazos y promesas de"por siempre jamás"
Si el mundo se rompía, se agarraban de la mano y volaban juntos hacia ésa, SU luna, la que acariciaban desde el balcón cada noche a las tres y catorce..
Y de fondo siempre la misma canción, la misma cinta en el tocadiscos acumulando motas de polvo, orgullosa de ser la banda sonora de aquella historia.. tan dulce, tan.. irreal..