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5.1.11

Pobres tristes payasos..



Un cruce de miradas en el momento menos oportuno. Una sonrisa furtiva que se equivocó de destinatario. Un gesto, un pestañeo, una respiración entrecortada y todo vuelve..
Imágenes desteñidas que les guiñan los ojos, y ellos, heridos, tristes payasos, hacen como si nada. Bajan los ojos, disimulan el recuerdo de aquella vida tan dulce que parece no haberles pertenecido jamás, y juegan.. Comienzan a moverse según lo establecido, como unas marionetas al mando de unos dedos crueles, maltrechos por una historia inhumana. Bailan con las cabezas altas, sonríen.. En el escenario, en las gradas, hasta alli fuera! Perfecta actuación, bendito circo..  Bravo por ellos!

24.10.10

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No, desde luego. Por mucho que busque no me encuentro posible solución. La rutina me lo ha vuelto a poner todo patas arriba, porque resultó ser de todo menos rutina, supongo.
Sigo inundada, para qué mentirte, y esta vez la culpa sí es mía.  Me gustaría ser menos consciente de las cosas, demasiada intuición, maldita sea. ¿Explicaciones? ¿Para qué? Si son las mismas de siempre, pronunciarlas en voz alta no nos ayuda a ninguno. No soy persona de descubrir mis trapos sucios, me gustaría hacerlo si eso serviría para algo, pero sé que no. El caso es que seguir escondiéndolos tampoco es de ayuda. 
Quiero pulsar el botón de la pausa. Me molesta que todo se siga sucediendo y yo siga sin poder tomar el conrol de las cosas, al menos de las mías. Me irrita sentirme insegura respecto a todo.
Demasiado carácter dicen que tengo, ¿pues dónde está que no lo veo? Ah sí, tendido en el balcón con las demás cosas que pude salvar de la inundación. El problema es que con el frío están tardando demasiado en secarse, y más si no deja de llover. Maldito otoño, con lo que me solías gustar..
Sí, decidido. Necesito un respiro. y que me quede grande si es posible, así no lo echo de menos en un tiempo. Aunque las sobras no sean buenas, las faltas tampoco. Y por estas fechas me falta de todo, así que nada, me voy a poner a fabricarme todo lo que necesito a ver si consigo dar con la receta de la felicidad, aunque sea sólo temporal, que la de "para siempre" dicen que no existe. 
Que le den a la pausa por favor!

19.8.10

Encuentro (casual)

Aquel día por mucho que intentaba concentrarse en aquellos papeles, algo se lo impedía. Además del cansancio acumulado durante días se sentía inquieta y el café cargado no la ayudaba precisamente. Se quitó las gafas y se pasó las manos por el pelo intentando despejarse la mente.
-Quizás un buen desayuno te ayude.
Levantó sorprendida la cabeza y su mirada se encontró con la de un joven sonriente y jovial. Portaba una bendeja con tostadas, zumo y más café. Tampoco se le pasó por alto el detalle de la rosa, perfectamente postrada sobre una servilleta.
-Soy Lucas - inquirió el muchacho mientras comenzaba a disponer las cosas sobre la mesa evitando el desordenado papeleo de ella, trabajo extra en su hora de descanso.
-Pero yo no.. - comenzó ella titubeante. Miró hacia el fondo del local. Pedro, el dueño, parecía tranquilo manteniendo una agradable charla con unos clientes, al percibir la mirada de ella le sonrió y le guiñó un ojo en un intento de tranquilizarla. Marina frunció la frente y miró decidida al muchacho que en ese mismo momento se estaba sentando en su mesa. - No te pedido esto y además..
-Pero yo sí - la interrumpió él resuelto mientras le tendía la rosa. - En vez de discutir sobre lo caradura que soy, ¿por qué no aceptas esto como un obsequio y te relajas aunque sea durante media hora? ¿O es que nunca te relajas? - inquirió divertido mientras la escrutaba con los ojos entrecerrados.
Marina estaba perpleja, pero se sintió hechizada por aquella mirada. Pensó algó para sí misma, y acabó sonriendo a su pesar.

31.5.09

Patas arriba



No sé de donde llegaste ni cómo, pero lo pusiste todo patas arriba ..
De repente te has vuelto inamovible de mis sueños, imprescindible para mis amaneceres..

Ya te lo dije!
Eres de esas personas que pase el tiempo que pase se hace imposible borrar la huella que dejaron..

Lo dicho.. Esto patas arriba se ve mucho mejor!!

9.1.09

..Tormenta..




-¿Y ahora qué toca?
-La lluvia en la ventana.
Sonríe y la deja seguir concentrada en su trabajo. Lleva horas mirándola y todavía no se ha cansado. Ha tomado la decisión de que siempre que amenace la tormenta vendrá para contemplar esa forma tan encantadora en la que su pelo le cae sobre los ojos, nublándole la vista.
Siente el olor penetrante a café en el aire. Su sonrisa se ensancha. Sale de la habitación.
Ella mira cómo la puerta se cierra tras él. Sus ojos brillan de felicidad. Intenta concentrarse en su dibujo. Le falta un poco de sombras, pero con él alli a su lado se ve todo tan luminoso... Enciende un cigarrillo y se reclina en el asiento permitiendose a sí misma sonreír ampliamente. Pronto el sonido de las gotas en su ventana la distraen nuevamente y centra todos sus sentidos en el cielo oscurro de allí fuera.

Unas palabras en su oído la sacan de su ensimismamiento. Ese aliento en su nuca la impulsaa cerrar los ojos. Cuando los abre él está frente a ella, sonriendo. Hasta entonces nunca había notado la humedad que aparentaban esos labios, pidiendo a gritos ser devorados. Sus ojos centelleantes buscan su mirada. Es conciente que acaba de olvidar la pregunta que le acaba de hacer, bajito, entre susurros, sólo es consciente de que sus labios se acaban de mover de forma acompasda, comprimiendo el aire que hay entre los dos.

Y así, cayó en la cuenta... Algo peor que la tormenta de alli fuera acababa de surgir...
Bella se había enamorado de la Bestia...

5.8.08

Siempre nuestros



…. Como empezar a contarte que te echo de menos…. Que esos abrazos que tanto odie ahora me hacen falta mas que nunca…
Me quitaron el recuerdo mas preciado que tenia de ti… y mis fantasmas cobraron vida y empezaron a acosarme… pero nadie fue capaz de verlos y siguieron echándome tierra encima... me derrumbe… si, lo admito….
Tengo miedo a lo que me estoy empezando a convertir… Estoy empezando a ser como tu y ahora te entiendo mas que nunca…. Estoy empezando a vivir a medias, siento que me falta algo y en estos momentos la risa me pesa en los labios y siento que algo se desgarra dentro de mi poco a poco….
Ridículo… jamas pensé que lo diría, pero aquí estoy… diciendo que me haces falta… 

Por que demonios lo echamos a perder todo? 
Te encantaba hacerme rabiar y a mi hacerte ver tu mal humor de viejo amargado…. Tus interminables discursos me exasperaban pero así logre ver que quizás había alguien que podría comprenderme un poco y aquella vez… lo recuerdo bien…. Pusiste los ojos como platos ante una tontería que dije, y murmuraste asombrado que si que te comprendía…. Eramos dos viejo en cuerpos de adolescentes…. necesitábamos un poco de calor humano, pero nos equivocamos de personas, y de circunstancias…. Y por una tontería echamos a perder tantas cosas….
Este no es mi sitio, son sensaciones que no me pertenecen y fueron besos que no me correspondían... Nada mas que eso…

Solo espero que mi pesadilla se cumpla de una vez por todas y así abrir los ojos del todo y esconderme en algún rincón de alguna alborotadora ciudad donde jamas volveré a ver a los que fueron mios una vez… quiero que me demuestren a la cara lo poco que valen, que me decepcionen…. Luego me decepcionare a mi misma porque nunca fui mejor que ellos…
Así dejare de creer en ti, en ellos y en mi misma….
Empezare a vivir….


Siempre tuya…
Siempre mio….
Siempre nuestros…



_(…vaya estupidez…)_


Porque jamas fuimos de nadie…. Ni siquiera de nosotros mismos…

12.10.07

Leer entre líneas

A veces tengo la impresión de que las cosas más sencillas son las más difíciles de conseguir. Es como cuando quieres algo así, como inalcanzable, y sin embargo, lo tienes a un metro de ti, que con estirar la mano lo rozarías con los dedos. Esa es la sensación de que nunca tienes lo que quieres. ¿Alguna vez supiste de mi existencia? Probablemente no, qué cosas tengo. Es como pensar que te puedes acordar de aquel anciano que miraba desde el bus a la gente de la parada. Siempre crees que estas cosas pueden funcionar a la misma vez que crees que los milagros son algo de una hora. En el mismo momento en el que una luz roja se enciende en tu cabeza como un semáforo, que te avisa de que, sin embargo, las cosas no son así. Entonces comprendí que lo que nos pasa por la mente, nuestro sin vivir constante, era cosa de un imposible, ni más ni menos que una cuestión de fé.